Presentación de los resultados para Guatemala
del Monitor Global de Emprendimiento 2020-2021

Guatemala, 22 de julio de 2021. La Universidad Francisco Marroquín, a través del Centro de
Emprendimiento Kirzner, presentó el décimo primer Reporte Nacional de Emprendimiento para
Guatemala. Este informe contiene los principales resultados de un proyecto de investigación que
analiza las características de los emprendedores en el país y de sus negocios, con una
representatividad estadística a nivel nacional. El estudio se lleva a cabo implementando una
metodología estandarizada aplicada en 43 economías alrededor del mundo, con los cuales es posible
comparar los resultados obtenidos. La información recabada permite apreciar el comportamiento de
los emprendedores y sus negocios en medio de la pandemia del COVID-19 (los datos se recopilaron
entre los meses de septiembre y octubre del año 2020).

Al analizar los indicadores del proceso emprendedor se muestra que, de los 43 países participantes,
Guatemala ocupa la quinta posición como uno de los países en donde una mayor porción de su
población adulta (18-64 años) es dueña y administradora de un negocio de reciente creación (tiene
menos de 42 meses de estar funcionando). Actualmente, 2.7 millones de guatemaltecos generan
ingresos emprendiendo un negocio. A pesar de los altos niveles de emprendimiento que se reportan
en el país, los negocios que se desarrollan son de baja escala. Casi la mitad (48%) se inicia con una
inversión inicial inferior a cinco mil quetzales y generan en promedio 1.1 empleos. Asimismo, 6 de
cada 10 negocios pertenecen al sector económico del consumo y el 79% atiende clientes que se
ubican en la comunidad o municipio en donde vive el emprendedor. Las características
anteriormente mencionadas han estado presentes en los emprendedores desde 2009, año en que se
realizaron mediciones por primera vez. Esta situación merece una reflexión acerca de las principales
restricciones que les impiden a los negocios aumentar su escala, dentro de las cuales destacan:

o Limitadas oportunidades de empleo formal: emprender un negocio se ha convertido en la
respuesta principal para generar ingresos para aquellas personas que no encuentran un empleo
formal y no se arriesgan a migrar ilegalmente a los Estados Unidos. En los últimos ocho años el
déficit de empleo formal en Guatemala ha aumentado en más de un millón de plazas de trabajo.
En el año 2020, se perdieron alrededor de 40 mil plazas de empleo formal en el sector privado. Por
lo tanto, emprender un negocio ha dejado de ser una decisión pasajera para generar ingresos y se
ha convertido en una apuesta permanente. Del total de personas que aportan la mayoría de los
ingresos para sus hogares el 48.4% los generaba emprendiendo un negocio.

o La mayoría de los negocios no se registra: El 66.1% de los emprendimientos en fases tempranas
opera de manera informal, pero a medida que los negocios superan los 3.5 años de operación la
tasa de informalidad se reduce al 45.1%. Dentro de las principales razones por las que no se
formalizan los emprendedores se encuentran: no ver el beneficio de hacerlo (42.4%), no saber
cómo hacerlo (20.4%) y lo caro que es operar formalmente (16.1%).
o Limitado acceso a infraestructura: El 79% de los clientes de los emprendedores se ubica en su
comunidad, pueblo o aldea. Únicamente el 5.2% tiene clientes en otros departamentos del país.
La limitada conectividad que tienen los emprendedores entre aldeas, municipios y departamentos
restringe el mercado al que tienen la posibilidad de servir.

o Productos financieros poco sofisticados: Los expertos entrevistados en la Encuesta Nacional de
Expertos -NES por sus siglas en inglés- consideran que en Guatemala son limitadas las fuentes de
financiamiento sofisticadas para los negocios nuevos y en proceso de creación. Al asignar una
calificación de 0 a 10, siendo 10 la nota más alta que indica que se percibe más accesible la fuente
de financiamiento calificada. Consideraron que el financiamiento proveniente de inversionistas
informales -familiares y amigos- es la fuente más accesible (5.2 puntos en promedio), seguida por
el endeudamiento bancario (4.5 puntos). Según la encuesta para emprendedores, el 58% aporta
el total de la inversión inicial para arrancar su negocio y únicamente el 12% obtiene recursos de
instituciones financieras. Por lo tanto, todavía existe bastante espacio para innovar en el desarrollo
de productos financieros que se ajusten al perfil y a las necesidades de los emprendedores
identificados en el estudio.

o La inseguridad se redujo, pero se focaliza en los emprendedores: El simple hecho de ser un
emprendedor hace que las personas tengan una mayor probabilidad de ser víctimas de algún
delito. Un emprendedor es asaltado 1.6 veces más que un guatemalteco no emprendedor. El
19.9% del total de emprendedores y el 12.3% del total de no emprendedores reportó haber
sido víctima de algún delito en 2020. Esta es una reducción en la victimización al compararse con
2019, cuando el 34.3% del total de emprendedores y el 22.4% del total de no emprendedores
fueron víctimas de un delito.

Desde 2009 se realiza un enorme esfuerzo para contar con mediciones estandarizadas de
emprendimiento para Guatemala a través de las cuales se ha desarrollado una mayor comprensión del
fenómeno e incidir sobre las percepciones sociales. Por ejemplo, desde 2014 hasta la fecha, Guatemala
ha ocupado el primer lugar como el país en donde el emprender un negocio es considerado como la
opción más deseable para generar ingresos (en 2009 el país ocupaba la posición 18 de 54 países). No
obstante, en los últimos doce años no han ocurrido grandes mejoras en el entorno para emprender.
La ausencia de acciones concretas para impactar positivamente la operación de los negocios, por
ejemplo: reducción y simplificación de trámites para operar y cerrar negocios, acceso a infraestructura
productiva, garantizar la seguridad de las personas y su patrimonio, certeza jurídica sobre las
inversiones, eficiencia en la operación de puertos y aduanas, ha ocasionado que los desafíos para
emprender en el país se agraven en los últimos años. La emergencia sanitaria y económica ocasionada
por la COVID-19 incrementa el sentido de urgencia con el que se deben implementar cambios para
avanzar en la recuperación económica.

Al comparar la información recopilada entre septiembre y octubre de 2020 (en medio de la pandemia
del COVID-19) con la del año anterior, se encuentran algunos elementos que destacar:
• Se abrieron 402 mil negocios más de reciente creación y se cerraron 424 mil (en su mayoría
negocios que tenían más de 42 meses de estar funcionando), siendo el efecto neto una contracción
de 23 mil negocios menos.

• La proporción de negocio informales no sufrió cambios (2020: 60% y 2019: 59%).
• Se iniciaron más negocios con una inversión inicial más baja. El 50% de los negocios iniciados en
2020 realizó una inversión inicial de Q5 mil, mientras que en 2019 fue de Q10 mil.
• Emprender se volvió más común para personas entre 18-24 años (36.7% en 2020 y 24.8% en
2019).
• Creció la proporción de personas con educación universitaria que emprende (53% en 2020 y 49%
en 2019).

Contactos:
• Lic. David Casasola, Directo de Investigación – GEM Guatemala. Correo: jdcasasola@ufm.edu
Celular: 3182-2468
• Dra. Mónica Río Nevado de Zelaya, Directora GEM Guatemala. Correo: zelaya@ufm.edu
Teléfono: 2338-7724
• Licda. Carolina Uribe, Directora Centro de Emprendimiento Kirzner. Correo: curibe@ufm.edu
Teléfono: 2338- 3327
• Centro de Emprendimiento Kirzner – kec@ufm.edu



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